martes, 26 de enero de 2010

Resucita? O... resucita! es una orden!?


Sí, es la misma, la misma planta que hace un mes estaba en la puerta de casa esperando ser arrojada al container (no me abandones!). Cogí unas tijeras y corté los tallos a ras de suelo, dejando enterradas las raíces que se agarraban con fuerza y se negaban a desocupar su lugar. Me costó sudores pero de este modo ya no tendría excusa para seguir manteniéndola a mi lado. Además, dejaba el piso y no quería recordarme el fracaso plantil llevándola conmigo aportándome tristeza.
Que dices? Que quieres venir conmigo? Venga, va, que vas a conocer tu nuevo hogar. (como YO NO SOY CA-BE-ZO-NA). Al cabo de unos días, en una orillita, como con vergüenza, asomó un tallito-hoja. “Bienvenida”.
Ahora está rodeada de 3 macetas forasteras (regalo oficial de 1ª visita, por favor, yo prefiero que me traigáis cerveza).
Sé que se siente intimidada, desplazada, se esconde tras el televisor. Yo la busco para regarla, contar cuántas nuevas hojitas aparecen y la vuelvo a colocar en primera fila.
Pero también veo morir las más antiguas....
Podré mantenerla viva mucho tiempo más?
O cuando ya no queden hojas, las raíces acabaran surgiendo a la superficie para recordarme que todo tiene un principio y un final?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

está bien, la próxima será entonces una planta de cebada que dicen que engorda y que, cuando quiere, se convierte en cerveza :)

Niña Extrarradio dijo...

chachi!

Raquel Gómez dijo...

Al menos tú haces resucitar plantas, a mí se me mueren todas, ahora he plantado un limonero, a ver qué pasa... de momento tiene unos 5 cm. y creciendooooooo!!! Hasta que me dé limones...ya puedo esperar...pero hace ilu, una planta que sobrevive...la última que me regalaron se llamaba McGiber (como se escriba) me duró 1 año (me la mataron mis padres a base de regar y regar, me consuela que sea una cuestión genética esto de tener mala mano para las plantas!).