Tres años de clase para chocarme en el metro con una dulce pareja de chinillos y no saber explicarles cómo coger el bus para ir al aeropuerto.
La chica me regaló una naranja y el chico una mirada de "ya te vale, yo he visto unas escaleras mecánicas por allí".
Así que, si algún día marcho al extranjero y no vuelvo, es porque no he sabido entender cómo se llega al aeropuerto.
viernes, 28 de octubre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
EL VERANO DE PULGARCITOS
8:30 de la mañana.
Lleva ya un rato despierto, haciéndose cosquillas en la barriga.
Hasta que no dice suavemente mmmmama? Nadie se mueve.
Entonces mi hermana se tumba a su lado y él la abraza susurrando cariñosamente mmmama mmmama mmmama.
Luego van a despertar a la tata, osea, yo.
Yo hago que ronco exageradamente, él dice TATA? Y yo le pego un susto, no falla. Se ríe a carcajadas y podríamos estar así toda la mañana.
Ahora llega uno de los momentos difíciles: el desayuno. Ni desayuna él ni deja desayunar a nadie. Empieza el sprin porque el niño ha cogido la bolsa de la playa, con el cubo, rastrillos, moldes y está en la puerta esperando a que salgamos.
Quítale el pañal, ponle la crema (no se deja ni para una cosa ni para la otra)
Ponle el bañador y las chanclas.
Prepara su mochila: agua, galletas, fruta, pañales, crema, gorra, toalla...
Cuando salíamos a la calle, mi hermana y yo sólo nos mirábamos por si al menos nos habíamos quitado el pijama, el resto ya no importaba.
Feliz en el asiento del coche, su cara no tiene precio.
Bajamos. Mi hermana con el niño y la mochila-nevera. Yo con la bolsa de la playa, la sombrilla, la bolsa de los cacharros del niño, el flotador por si acaso y el inflador.
Ya colocadas le quitamos todo y le sacamos los trastos.
Aaaaa tato, tato. (es el molde de un barco)
Lo llena de arena, lo aplasta con su manita y cogiéndolo por ambos lados con indice y pulgar en pinza, lo gira cuidadosamente como si fuera un explosivo.
Lo levanta y, sorpresa! Tato ooohh tato tata tato mama tato!!!
Entonces las opciones son varias:
1-apunta con los pulgares y lo destruye
2-los pisotea y vuelve a rellenar el molde con esa misma arena, destrozando el barco, pero reutilizando la arena infinitas veces.
3-vuelve a poner el molde sobre el barco ya hecho rehaciendo así el mismo barco pero más corto porque no atina.
El caso es destruir, destruir...y crear y crear y destruir y crear...
"La efímera vida de los castillos" podría ser el título de su obra.
El tema agua no lo lleva muy bien. Le hemos inflado el flotador pero no le ha hecho ni caso.
Vamos al agua? No.
Vamos al agua? No.
Vamos al agua? No.
Y si necesitaba agua para hacer charcos o tirársela a los pies, cogía la mano de su madre y le plantaba el cubo: mama abua mama. Señalándole con el dedo la dirección a la que le destina. Mientras a mi me da el molde del barco y tata tato tata.
No hay distinción entre tata tata y tata, que significan: tata pelota yatá.
Nos tiene esclavizadas el pequeño dictador...
Le damos la fruta. Se lava las manos en el cubo, coge un trozo y lo engulle mientras da exactamente 3 vueltas a la sombrilla. Y vuelve a por más.
Las mujeres de al lado están encandiladas con nuestro rubiales.
No me extraña...
Y apuntando a los aviones nos pasábamos el día, mirando al cielo....y yo protegiéndote del sol....
No te preocupes por nada...yo seré tu sombra...
Lleva ya un rato despierto, haciéndose cosquillas en la barriga.
Hasta que no dice suavemente mmmmama? Nadie se mueve.
Entonces mi hermana se tumba a su lado y él la abraza susurrando cariñosamente mmmama mmmama mmmama.
Luego van a despertar a la tata, osea, yo.
Yo hago que ronco exageradamente, él dice TATA? Y yo le pego un susto, no falla. Se ríe a carcajadas y podríamos estar así toda la mañana.
Ahora llega uno de los momentos difíciles: el desayuno. Ni desayuna él ni deja desayunar a nadie. Empieza el sprin porque el niño ha cogido la bolsa de la playa, con el cubo, rastrillos, moldes y está en la puerta esperando a que salgamos.
Quítale el pañal, ponle la crema (no se deja ni para una cosa ni para la otra)
Ponle el bañador y las chanclas.
Prepara su mochila: agua, galletas, fruta, pañales, crema, gorra, toalla...
Cuando salíamos a la calle, mi hermana y yo sólo nos mirábamos por si al menos nos habíamos quitado el pijama, el resto ya no importaba.
Feliz en el asiento del coche, su cara no tiene precio.
Bajamos. Mi hermana con el niño y la mochila-nevera. Yo con la bolsa de la playa, la sombrilla, la bolsa de los cacharros del niño, el flotador por si acaso y el inflador.
Ya colocadas le quitamos todo y le sacamos los trastos.
Aaaaa tato, tato. (es el molde de un barco)
Lo llena de arena, lo aplasta con su manita y cogiéndolo por ambos lados con indice y pulgar en pinza, lo gira cuidadosamente como si fuera un explosivo.
Lo levanta y, sorpresa! Tato ooohh tato tata tato mama tato!!!
Entonces las opciones son varias:
1-apunta con los pulgares y lo destruye
2-los pisotea y vuelve a rellenar el molde con esa misma arena, destrozando el barco, pero reutilizando la arena infinitas veces.
3-vuelve a poner el molde sobre el barco ya hecho rehaciendo así el mismo barco pero más corto porque no atina.
El caso es destruir, destruir...y crear y crear y destruir y crear...
"La efímera vida de los castillos" podría ser el título de su obra.
El tema agua no lo lleva muy bien. Le hemos inflado el flotador pero no le ha hecho ni caso.
Vamos al agua? No.
Vamos al agua? No.
Vamos al agua? No.
Y si necesitaba agua para hacer charcos o tirársela a los pies, cogía la mano de su madre y le plantaba el cubo: mama abua mama. Señalándole con el dedo la dirección a la que le destina. Mientras a mi me da el molde del barco y tata tato tata.
No hay distinción entre tata tata y tata, que significan: tata pelota yatá.
Nos tiene esclavizadas el pequeño dictador...
Le damos la fruta. Se lava las manos en el cubo, coge un trozo y lo engulle mientras da exactamente 3 vueltas a la sombrilla. Y vuelve a por más.
Las mujeres de al lado están encandiladas con nuestro rubiales.
No me extraña...
Y apuntando a los aviones nos pasábamos el día, mirando al cielo....y yo protegiéndote del sol....
No te preocupes por nada...yo seré tu sombra...
jueves, 6 de octubre de 2011
SIN RUMBO
La otra noche estaba reunida con unas amigas del trabajo.
Sentadas alrededor de una mesa blanca, rectangular.
-Pero niña, adónde vas exactamente?
-No lo sé. Lo único que sé es que tengo esta maleta y me he encontrado estas llaves de europcar en el bolsillo.
-Pero la maleta está vacía!
-Ya, no sé.... No sé. Yo estoy segura de que ayer tenía muy claro que hoy me tenía que ir, adónde y el por qué, pero hoy no me acuerdo de nada.
-Y has mirado si has reservado en algún hotel?
-Sí, lo he mirado y nada. También supongo que no debe ser muy lejos porque no he reservado ningún avión. En fin, yo voy tirando...nos vemos a la vuelta, si es que recuerdo hacia donde tengo que volver. Mejor nos despedimos del todo por si acaso.
-Adiós y buena suerte.
Sentadas alrededor de una mesa blanca, rectangular.
-Pero niña, adónde vas exactamente?
-No lo sé. Lo único que sé es que tengo esta maleta y me he encontrado estas llaves de europcar en el bolsillo.
-Pero la maleta está vacía!
-Ya, no sé.... No sé. Yo estoy segura de que ayer tenía muy claro que hoy me tenía que ir, adónde y el por qué, pero hoy no me acuerdo de nada.
-Y has mirado si has reservado en algún hotel?
-Sí, lo he mirado y nada. También supongo que no debe ser muy lejos porque no he reservado ningún avión. En fin, yo voy tirando...nos vemos a la vuelta, si es que recuerdo hacia donde tengo que volver. Mejor nos despedimos del todo por si acaso.
-Adiós y buena suerte.
miércoles, 5 de octubre de 2011
OCATA Y FUGA 2
Por fin conseguí descargarme el video.
Ya aviso que el sonido y la imagen no son muy buenas.
Mi zapatófono no da para más.
Ya aviso que el sonido y la imagen no son muy buenas.
Mi zapatófono no da para más.
martes, 4 de octubre de 2011
Al qaprabo (titulo isidorense)
Esta noche, estaba con mi padre en un supermercado.
De repente cerraron todas las entradas y salidas de los almacenes.
Nos llevaron a todos al centro.
Sentados.
Bien juntos.
Y cada uno de nosotros llevaba atada en diferentes partes del cuerpo, un explosivo de pequeño tamaño.
Mi padre, lo llevaba en el tobillo.
No podía dejar de mirarle el pie.
Él, lo intentaba alejar de mí todo lo posible para que no me hiciera daño. Pero era inútil. Todos íbamos a morir.
Entonces, el terrorista sentado frente a nosotros nos preguntó:
-Queréis que explote o no?
La gente sollozaba, negaba con la cabeza, pero todo bastante controlado.
Supongo que había un trato, querían conseguir algo que negociando no consiguieron.
No sé en qué momento, instalaron una haima con nosotros dentro.
Y entonces, nos liberaron.
Entraron policías árabes con uniformes marrones y cargados con metralletas.
Salimos de allí.
Yo y mi padre a mi lado.
Y al sentir el aire de la calle, exploté en lágrimas.
De sentir la vida, estaba viva.
Fue un sentimiento desbordante.
Creo que nunca en mi vida había llorado tanto....ni en cantidad y ni en tiempo.
De repente cerraron todas las entradas y salidas de los almacenes.
Nos llevaron a todos al centro.
Sentados.
Bien juntos.
Y cada uno de nosotros llevaba atada en diferentes partes del cuerpo, un explosivo de pequeño tamaño.
Mi padre, lo llevaba en el tobillo.
No podía dejar de mirarle el pie.
Él, lo intentaba alejar de mí todo lo posible para que no me hiciera daño. Pero era inútil. Todos íbamos a morir.
Entonces, el terrorista sentado frente a nosotros nos preguntó:
-Queréis que explote o no?
La gente sollozaba, negaba con la cabeza, pero todo bastante controlado.
Supongo que había un trato, querían conseguir algo que negociando no consiguieron.
No sé en qué momento, instalaron una haima con nosotros dentro.
Y entonces, nos liberaron.
Entraron policías árabes con uniformes marrones y cargados con metralletas.
Salimos de allí.
Yo y mi padre a mi lado.
Y al sentir el aire de la calle, exploté en lágrimas.
De sentir la vida, estaba viva.
Fue un sentimiento desbordante.
Creo que nunca en mi vida había llorado tanto....ni en cantidad y ni en tiempo.
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