lunes, 29 de noviembre de 2010

CAMINANTE NO HAY CAMINO

Colecciono caminares. Sí, tengo ya casi 2.000. Pero ellos no lo saben. La gran mayoría los robo por detrás. Muy cobarde por mi parte, pensaréis. Pero es la única manera de captar al buen y al mal andador. Zapatos mal-gastados, tobillos demasiado abiertos o demasiado adentrados, talones que apenas rozan el suelo.....

Pero tarde o temprano tendré que abandonar esta afición. He desarrollado la capacidad de visualizar a la vez, las gráficas coloreadas de las líneas de cargas en cada pisada.
No puedo soportar tanto dolor. No soy un pie.

domingo, 28 de noviembre de 2010

AGUA2

Todo empieza en lo que parece ser una tienda. Un colgador cargado de perchas con originales pantalones es el centro de nuestra atención (no describiré los pantalones porque tengo un par de amigas haciendo patronaje y tengo la esperanza de que algún día, toda la ropa que sueño, se haga realidad).
Pues después de mirar este, el otro y aquel, paso a otra sala, lo que supuestamente es el taller. Allí me estoy probando un vestido que me están haciendo a medida. Es precioso, pero noto un incómodo bulto a la altura del esternón. Meto la mano y aparece un zapato de tacón, negro y viejo.
Después de poner alfileres aquí y allá, la costurera Izaskun me dice que si quiero, puedo dar un paseo mientras acaba. Abrimos una puerta blanca de madera con cristales que da a un trozo de tierra y, en frente, un río. Mi padre, se acerca a la orilla del río para ver la tormenta que llega desde nuestra izquierda. Yo lo imito, como des de los 12 meses de vida. Pero cuando quiero volver atrás, tengo que dar un salto porque el terreno es arrastrado por la corriente. Asustada miro hacia mi padre y él, tranquilamente, se deja llevar. Pero no estaba solo. Empezaron a entrar hombres y jóvenes con uniforme. Metían las manos en el agua y sacaban peces a puñados, peces de todos los tamaños, peces grandes, pequeños, a mi padre, y peces de todos los colores, peces blancos, multicolores, color carne; y los iban lanzando a la orilla.
A esto que salen todos para ver el pez más grande que habían sacado. Era enorme, su cabeza me llegaba por la cintura. Le abrieron la boca para ver qué tenía dentro. Que boca más grande! Y tenía los dientes bien cuadraditos y bien colocaditos como los de un humano. Hasta tenía paletas!
Yo avisé al señor voluntario de meter el brazo, que no lo hiciera, pero nos aseguró que ya estaba muerto.
Zassss! Pez cierra boca y el hombre saca rápidamente el brazo.
Y la cámara de mis ojos enfoca y amplia la imagen de su muñeca iniciando el proceso de un breve desangrado. Aún no entiendo cómo había tenido tanta suerte de conservar la mano.
Y aquí acaba todo, otra vez, con el agua como protagonista.

martes, 23 de noviembre de 2010

MI MAMÁ ME MIMA

Llamada telefónica:
-Maaama
-Dime mi niña
-Mañana no te lleves comida que ya he preparado para las dos.
-No mujer, esta noche cuando llegue del trabajo me pongo a hacer un sofrito y bla bla bla...
-Mama, no aceptaré un NO por respuesta. No hay más que hablar. Hasta mañana, muac!
-Un besico mi niña.

Al día siguiente cogí el autobús y en 10 minutos me planté en el trabajo de mi maRde. Con mi bolsa con 2 tuppers, fruta y el *pan pez o pez pan que había comprado 2 minutos antes, en la panadería de al lado.




*No hace falta que os diga que me puse a llorar cuando lo descubrí.

Abro la pesada puerta de hierro y al final de la alfombra granate veo a mi madre sentada en el escritorio, con la luz tenue de la lámpara que se concentraba en el destello de sus gafas.
A medio camino nos abrazamos, dos besos, bajamos los 22 peldaños, atravesamos el estudio oscuro lleno de cuadros de aquel difunto pintor y entramos en la mazmorra. La estufa ya estaba encendida, el mantel puesto, hasta los croissanes para el café, no se había olvidado ni el más mínimo detalle. Cada vez que entro allí es volver al pasado, mi infancia, mis abuelos, mi familia.
Es el sofá cama donde tantas noches dormimos los primos cuando venían de visita, el mismo donde años después murió el papaico, el mismo que ahora abraza el cansancio en las siestas de mi madre.
Es el armario donde los juguetes viejos pasaban los años, el mismo que al abrirlo mostraba sobre una percha la toquilla de la mamaica, el mismo que ahora guarda revistas amontonadas de punto de cruz.
Es la mesa donde comíamos y hacía mis deberes, la misma que permaneció desmontada y escondida bajo una cama junto a un orinal, la misma que ahora comparte el amor de una madre y una hija que pareciera que se han reunido después de un largo viaje.
Acabamos de comer y digo un qué? Y recibo un no está mal, sabe a pollo cocido. Pero si le puse la cerveza entera!
Y me hace probar el famoso sofrito para los macarrones que cabezonadamente se dispuso a hacer la noche anterior.
Mmmmm, rabiosa deliciosidad.
Recogimos y no sé como salí con la bolsa más llena de lo que la traía. Que si so-frito, que si-fruta, que si el pan que sobró, que si los croissanes...
Me acompaña a la calle y nos volvemos a dar un megabrazo, blandito y de moflete con moflete. Le digo un "yotambién"....
....aunque el próximo dia compraré un pollo a l'ast y la cerveza que sea para bebérnosla.

viernes, 19 de noviembre de 2010

LLUVIA DE ESCENAS

Voy conduciendo. Sola. C-17. Un hombre mayor, de unos 60 años, está detrás del quitamiedos. Tiene algo en las manos y lo está mirando. Es un collar de perlas.
Aquí empieza a chispear la idea de una prostituta desaparecida. Unas gotas anuncian un posible encuentro. Unos rayos de pasión seguidos de unos truenos de celos.
Todo está borroso. Llora, llora arrepentido, arrepentido de no haberlo dejado todo por ella, como tantas veces le había prometido. Quizás ahora no estaría muerta.
Mira las perlas precipitándose entre sus dedos y recuerda aquel cuello al que adornaba.
Y lo besa, lo vuelve a besar, con los ojos y los puños cerrados. Maldiciendo el día en que cayó aquella tormenta.

jueves, 18 de noviembre de 2010

AGUA, siempre agua.

Voy felizmente pedaleando con mi bicinGleta por un parque hasta que la tierra dejó de ser dura y me hundo hacia las profundidades del mar. Es como el Polo Norte pero en vez de hielo, es una capa poco gruesa de tierra, raíces y pieRdas.
Paso un mal rato porque la bici me arrastraba con ella y casi no logro separarme.
Después de conseguir costosamente subir a la superficie, apoyo el antebrazo en el borde de tierra que aún se mantiene firme. Miro hacia abajo y allí está la bici. A pesar de los muchos metros a los que se encuentra, puedo distinguirla perfectamente. El rojo y el blanco del cuadro, son más brillantes que nunca y hasta puedo leer el número de la placa. Bajo a por ella?...podré? Es muy hondo....
Mientras estos pensamientos me atormentan, veo a mi lado una chica que tiene medio cuerpo sumergido.
-tocas fondo?
-sí
Entonces me di cuenta que por donde estaba ella, apenas había medio metro. Vi sus pies descalzos dentro del agua apoyados sobre baldosas de color gris oscuro.
A todo esto, aparece mi hermana mirando al agua y preguntando “qué es eso”? No serán...? Y saca unas tijeritas pequeñas negras. Al parecer llevaba tiempo buscándolas.
Finalmente, me armo de valor y decido bajar a por la bici.
A medio camino tengo que darme la vuelta consciente de que conseguiría aguantar la respiración sólo para el trayecto de ida. Ya casi llegando arriba, siento la vital necesidad de respirar y!...no pasa nada. Puedo aspirar y no me entra agua. No lo entiendo y tampoco hago el esfuerzo por admitirlo. Simplemente me voy.
Quizás por torpeza emocional. Seguro que por torpeza emocional. Por torpeza emocional.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EXPERIMENTO

Título: Cómo es un día normal en la vida de una chica con tacones?
Duración: 5h
Resultado: estoy escribiendo desde la cama con la esterilla puesta en la zona lumbar

Introducción:
El sábado experimenté un nuevo deseo ansioso compulsivo. Comprarme unos botines con tacón. Yo? Si yo, la niña der xandal. Y parece ser que no he sido la única que ha padecido este trastorno. Una compañera de trabajo, chica de tejanos y bambas como yo, ha caído en la misma tentación. La prueba de que no es una necesidad de altura, es que ambas medimos 1,70 y 1,80 aprox.
NO hemos apostado cuánto duraría nuestra ilusión, pero por mi parte, la fecha de caducidad se renovará obligatoriamente cada mes con la excusa de que me costaron una pasta.

Desarrollo:
Me los he puesto, los he mirado 20 veces en el espejo y posteriormente he ensayado en el circuito que había preparado en el comedor. Nada, un par de zig-zags, seguir una línea recta y subir a un taburete. Éste último porque nunca se sabe cuándo te vas a encontrar un ratón.
Una vez acabado el ensayo he salido a la calle: no parece tan difícil. Bajo y subo acera por la rampa y alterno con bordillo. Tengo la sensación de que estoy grabando el anuncio de esas bambas que milagrosamente tonifican el culo de una manera espectacular. Ya empiezo a notar un trabajo de gemelos, cuádriceps y glúteos más acentuado de lo normal.
Nononono, me aproximo a la rama de un árbol...la esquivo, la paso por encima, mierda no puedo frenar, pues por arribaaaayayayayyy...ufff, por los pelos.
Por fin en el puesto de trabajo. Ya me puedo poner los CROCS, "eso" que es TAN cómodo como FEOS.
Y después de la comida, antes de irme a mis clases de inglés, desfilé ante los compañeros, que miraban incrédulos pero a la vez daban el visto bueno. Y lanzando comentarios como "si apenas son altos" cuando yo tenía la misma sensación que llevar unos zancos.
No sé si lo he dicho nunca pero ODIO el camino hacia mis clases. Llego siempre asfixiada por culpa de la MEGA RAMPA, y eso que hago una parada técnica para repostar la dosis de cafeína. Pues subir con los tacones es una maravilla!! Estoy por llevarlos en la mochila y sólo ponérmelos para subir rampas!!! Bajarlas, ya es otra historia.
Después de inglés, he llegado a casa, me he puesto er xàndal y las bambas, me he preparado la mochila y a entrenar. Bueno, antes estuve en casa de mi hermana, haciendo de canguro, literalmente, para mi sobri. Me hace falta bien poco para hacer el payaso.
Mirando el poste informativo giratorio para ver el bus que me llevase hasta el pavellón, noté un dolor de nivel 2 (he tenido tantas experiencias con la espalda, que hice una clasificación de los distintos tipos de dolor, llamada “Escala de Dolores”, queda bonito y todo). Razonablemente decidí pasar de largo y seguir hasta mi casa, porque de no haber tomado esta decisión, al día siguiente no podría trabajar.

Conclusiones:
Se puede aplicar la misma frase que comprobé después de la propia experiencia: “es muy dura la vida de guiri”.
Osea, “es muy dura la vida sobre tacones”.
VIVA ER XANDALISMO!!!
Nunca estaré a la ALTURA...

lunes, 15 de noviembre de 2010

HA ENTRADO UN PÁJARO POR LA VENTANA

Ha entrado un pájaro por la ventana...
he sentido tanto miedo, que he salido de la habitación, he cerrado la puerta y he esperado a que se marchara.

Ha entrado un pájaro por la ventana...
se ha puesto a los pies de mi cama y ha acompañado con su canto la melodía de mis teclas mientras escribía un cuento.

Ha entrado un pájaro por la ventana...
o eso parecía...era un avioncito de papel, con una nota escrita en su ala que decía:
"quiero ser pájaro".

Dedicado al señor G.