martes, 23 de noviembre de 2010

MI MAMÁ ME MIMA

Llamada telefónica:
-Maaama
-Dime mi niña
-Mañana no te lleves comida que ya he preparado para las dos.
-No mujer, esta noche cuando llegue del trabajo me pongo a hacer un sofrito y bla bla bla...
-Mama, no aceptaré un NO por respuesta. No hay más que hablar. Hasta mañana, muac!
-Un besico mi niña.

Al día siguiente cogí el autobús y en 10 minutos me planté en el trabajo de mi maRde. Con mi bolsa con 2 tuppers, fruta y el *pan pez o pez pan que había comprado 2 minutos antes, en la panadería de al lado.




*No hace falta que os diga que me puse a llorar cuando lo descubrí.

Abro la pesada puerta de hierro y al final de la alfombra granate veo a mi madre sentada en el escritorio, con la luz tenue de la lámpara que se concentraba en el destello de sus gafas.
A medio camino nos abrazamos, dos besos, bajamos los 22 peldaños, atravesamos el estudio oscuro lleno de cuadros de aquel difunto pintor y entramos en la mazmorra. La estufa ya estaba encendida, el mantel puesto, hasta los croissanes para el café, no se había olvidado ni el más mínimo detalle. Cada vez que entro allí es volver al pasado, mi infancia, mis abuelos, mi familia.
Es el sofá cama donde tantas noches dormimos los primos cuando venían de visita, el mismo donde años después murió el papaico, el mismo que ahora abraza el cansancio en las siestas de mi madre.
Es el armario donde los juguetes viejos pasaban los años, el mismo que al abrirlo mostraba sobre una percha la toquilla de la mamaica, el mismo que ahora guarda revistas amontonadas de punto de cruz.
Es la mesa donde comíamos y hacía mis deberes, la misma que permaneció desmontada y escondida bajo una cama junto a un orinal, la misma que ahora comparte el amor de una madre y una hija que pareciera que se han reunido después de un largo viaje.
Acabamos de comer y digo un qué? Y recibo un no está mal, sabe a pollo cocido. Pero si le puse la cerveza entera!
Y me hace probar el famoso sofrito para los macarrones que cabezonadamente se dispuso a hacer la noche anterior.
Mmmmm, rabiosa deliciosidad.
Recogimos y no sé como salí con la bolsa más llena de lo que la traía. Que si so-frito, que si-fruta, que si el pan que sobró, que si los croissanes...
Me acompaña a la calle y nos volvemos a dar un megabrazo, blandito y de moflete con moflete. Le digo un "yotambién"....
....aunque el próximo dia compraré un pollo a l'ast y la cerveza que sea para bebérnosla.

3 comentarios:

Kim Attacks dijo...

¿Vendrá el toque especial en los platos con los genes de madre? Porque por más que lo intenté a mí tampoco me quedan igual los macarrones... :(

Ghislain Lambert dijo...

plas, plas, plas...!

creo que viene a cuento, con tu permiso:

http://www.youtube.com/watch?v=Mj4vBzG1KJU

Niña Extrarradio dijo...

eskerrik asko!