sábado, 4 de diciembre de 2010

SOBREDOSIS

Lo tengo todo planeado.
Ya sé cómo, cuándo y dónde.
Primero iré a comprar lo que necesito.
De camino a casa iré ingiriendo las dosis justas para conseguir llegar sin desfallecer.
Una vez dentro, cerraré la puerta sin llave. Me sentaré en el sofá y me acabaré de tomar las dosis hasta quedar exhausta, inconsciente, con la saliva cayendo por mi cuello, con los restos de la última dosis en el jersey....y en la mano....
la bolsa del pan vacía.

martes, 30 de noviembre de 2010

HOMEWORK: page 28/11/10

A) Voy paseando con Mireeee miamigadetodalavida. Mirando las nubes del cielo como siempre para hacer alguna foto curiosa. Y entre dos nubes se abrió un pequeño trozo de cielo azul.
-Mireeeee
-Qué pasa?
-Mierda, que no me ha dado tiempo de hacerle la foto. No te lo vas a creer!!! Acaba de pasar una ballena entre aquellas dos nubes!!!

Y efectivamente, al cabo de dos segundos, volvió a pasar otra ballena, un poco más pequeña. Fue precioso....
Y yo no paraba de hacer fotos con el móvil.

B) Llego al pavellón y todo el mundo tenía la nueva equipación menos yo. Se trataba de un traje de chaqueta y pantalón largo y de raso blanco! Y debajo una camiseta verde. Qué horterada! Como yo no tenía me puse una camiseta verde que me tocó en una fiesta de DRY Bombay. Pero eso no era todo, llevábamos unos patines raríSmos! (pero si yo juego a bàsket!!!) Parecidos a las sandalias-romanas pero con ruedas. Sujetados al pie con unas gomas elásticas. Eran verdes y negros. Para colmo, 2 de mis ruedas estaban "pinchadas", no rodaban.

C) El mar. Unas olas realmente gigantes.

D) Mireeee y yo llegamos tarde a clase. Ya casi estaba acabando el video de Anna Frank que había puesto la profe. Yo, para variar, me había dejado los libros.

E) Parece que intento patinar, y me encuentro una mecedora abandonada. La intento llevar hasta a casa pero con los patines que no ruedan, la verdad que me resulta complicado. Sólo consigo llegar hasta el paseo y me siento, a observar el mar.

F) Entro en una tienda de skaters y veo un montón de chaquetas y mochilas coloridas la mar de chulas. A la Mireee también le gustan.

G) La Noe de mi equipo, está llorando en un rincón a moco tendido porque alguien le ha dejado un regalo y quiere saber quien es su amigo invisible. No para de gritar: pero quién eres?! Quién eres?!


Bueno, os mando deberes. Alguien puede hacer un esfuerzo y ordenar todos los acontecimientos que me pasaron esa misma noche?

lunes, 29 de noviembre de 2010

CAMINANTE NO HAY CAMINO

Colecciono caminares. Sí, tengo ya casi 2.000. Pero ellos no lo saben. La gran mayoría los robo por detrás. Muy cobarde por mi parte, pensaréis. Pero es la única manera de captar al buen y al mal andador. Zapatos mal-gastados, tobillos demasiado abiertos o demasiado adentrados, talones que apenas rozan el suelo.....

Pero tarde o temprano tendré que abandonar esta afición. He desarrollado la capacidad de visualizar a la vez, las gráficas coloreadas de las líneas de cargas en cada pisada.
No puedo soportar tanto dolor. No soy un pie.

domingo, 28 de noviembre de 2010

AGUA2

Todo empieza en lo que parece ser una tienda. Un colgador cargado de perchas con originales pantalones es el centro de nuestra atención (no describiré los pantalones porque tengo un par de amigas haciendo patronaje y tengo la esperanza de que algún día, toda la ropa que sueño, se haga realidad).
Pues después de mirar este, el otro y aquel, paso a otra sala, lo que supuestamente es el taller. Allí me estoy probando un vestido que me están haciendo a medida. Es precioso, pero noto un incómodo bulto a la altura del esternón. Meto la mano y aparece un zapato de tacón, negro y viejo.
Después de poner alfileres aquí y allá, la costurera Izaskun me dice que si quiero, puedo dar un paseo mientras acaba. Abrimos una puerta blanca de madera con cristales que da a un trozo de tierra y, en frente, un río. Mi padre, se acerca a la orilla del río para ver la tormenta que llega desde nuestra izquierda. Yo lo imito, como des de los 12 meses de vida. Pero cuando quiero volver atrás, tengo que dar un salto porque el terreno es arrastrado por la corriente. Asustada miro hacia mi padre y él, tranquilamente, se deja llevar. Pero no estaba solo. Empezaron a entrar hombres y jóvenes con uniforme. Metían las manos en el agua y sacaban peces a puñados, peces de todos los tamaños, peces grandes, pequeños, a mi padre, y peces de todos los colores, peces blancos, multicolores, color carne; y los iban lanzando a la orilla.
A esto que salen todos para ver el pez más grande que habían sacado. Era enorme, su cabeza me llegaba por la cintura. Le abrieron la boca para ver qué tenía dentro. Que boca más grande! Y tenía los dientes bien cuadraditos y bien colocaditos como los de un humano. Hasta tenía paletas!
Yo avisé al señor voluntario de meter el brazo, que no lo hiciera, pero nos aseguró que ya estaba muerto.
Zassss! Pez cierra boca y el hombre saca rápidamente el brazo.
Y la cámara de mis ojos enfoca y amplia la imagen de su muñeca iniciando el proceso de un breve desangrado. Aún no entiendo cómo había tenido tanta suerte de conservar la mano.
Y aquí acaba todo, otra vez, con el agua como protagonista.

martes, 23 de noviembre de 2010

MI MAMÁ ME MIMA

Llamada telefónica:
-Maaama
-Dime mi niña
-Mañana no te lleves comida que ya he preparado para las dos.
-No mujer, esta noche cuando llegue del trabajo me pongo a hacer un sofrito y bla bla bla...
-Mama, no aceptaré un NO por respuesta. No hay más que hablar. Hasta mañana, muac!
-Un besico mi niña.

Al día siguiente cogí el autobús y en 10 minutos me planté en el trabajo de mi maRde. Con mi bolsa con 2 tuppers, fruta y el *pan pez o pez pan que había comprado 2 minutos antes, en la panadería de al lado.




*No hace falta que os diga que me puse a llorar cuando lo descubrí.

Abro la pesada puerta de hierro y al final de la alfombra granate veo a mi madre sentada en el escritorio, con la luz tenue de la lámpara que se concentraba en el destello de sus gafas.
A medio camino nos abrazamos, dos besos, bajamos los 22 peldaños, atravesamos el estudio oscuro lleno de cuadros de aquel difunto pintor y entramos en la mazmorra. La estufa ya estaba encendida, el mantel puesto, hasta los croissanes para el café, no se había olvidado ni el más mínimo detalle. Cada vez que entro allí es volver al pasado, mi infancia, mis abuelos, mi familia.
Es el sofá cama donde tantas noches dormimos los primos cuando venían de visita, el mismo donde años después murió el papaico, el mismo que ahora abraza el cansancio en las siestas de mi madre.
Es el armario donde los juguetes viejos pasaban los años, el mismo que al abrirlo mostraba sobre una percha la toquilla de la mamaica, el mismo que ahora guarda revistas amontonadas de punto de cruz.
Es la mesa donde comíamos y hacía mis deberes, la misma que permaneció desmontada y escondida bajo una cama junto a un orinal, la misma que ahora comparte el amor de una madre y una hija que pareciera que se han reunido después de un largo viaje.
Acabamos de comer y digo un qué? Y recibo un no está mal, sabe a pollo cocido. Pero si le puse la cerveza entera!
Y me hace probar el famoso sofrito para los macarrones que cabezonadamente se dispuso a hacer la noche anterior.
Mmmmm, rabiosa deliciosidad.
Recogimos y no sé como salí con la bolsa más llena de lo que la traía. Que si so-frito, que si-fruta, que si el pan que sobró, que si los croissanes...
Me acompaña a la calle y nos volvemos a dar un megabrazo, blandito y de moflete con moflete. Le digo un "yotambién"....
....aunque el próximo dia compraré un pollo a l'ast y la cerveza que sea para bebérnosla.

viernes, 19 de noviembre de 2010

LLUVIA DE ESCENAS

Voy conduciendo. Sola. C-17. Un hombre mayor, de unos 60 años, está detrás del quitamiedos. Tiene algo en las manos y lo está mirando. Es un collar de perlas.
Aquí empieza a chispear la idea de una prostituta desaparecida. Unas gotas anuncian un posible encuentro. Unos rayos de pasión seguidos de unos truenos de celos.
Todo está borroso. Llora, llora arrepentido, arrepentido de no haberlo dejado todo por ella, como tantas veces le había prometido. Quizás ahora no estaría muerta.
Mira las perlas precipitándose entre sus dedos y recuerda aquel cuello al que adornaba.
Y lo besa, lo vuelve a besar, con los ojos y los puños cerrados. Maldiciendo el día en que cayó aquella tormenta.

jueves, 18 de noviembre de 2010

AGUA, siempre agua.

Voy felizmente pedaleando con mi bicinGleta por un parque hasta que la tierra dejó de ser dura y me hundo hacia las profundidades del mar. Es como el Polo Norte pero en vez de hielo, es una capa poco gruesa de tierra, raíces y pieRdas.
Paso un mal rato porque la bici me arrastraba con ella y casi no logro separarme.
Después de conseguir costosamente subir a la superficie, apoyo el antebrazo en el borde de tierra que aún se mantiene firme. Miro hacia abajo y allí está la bici. A pesar de los muchos metros a los que se encuentra, puedo distinguirla perfectamente. El rojo y el blanco del cuadro, son más brillantes que nunca y hasta puedo leer el número de la placa. Bajo a por ella?...podré? Es muy hondo....
Mientras estos pensamientos me atormentan, veo a mi lado una chica que tiene medio cuerpo sumergido.
-tocas fondo?
-sí
Entonces me di cuenta que por donde estaba ella, apenas había medio metro. Vi sus pies descalzos dentro del agua apoyados sobre baldosas de color gris oscuro.
A todo esto, aparece mi hermana mirando al agua y preguntando “qué es eso”? No serán...? Y saca unas tijeritas pequeñas negras. Al parecer llevaba tiempo buscándolas.
Finalmente, me armo de valor y decido bajar a por la bici.
A medio camino tengo que darme la vuelta consciente de que conseguiría aguantar la respiración sólo para el trayecto de ida. Ya casi llegando arriba, siento la vital necesidad de respirar y!...no pasa nada. Puedo aspirar y no me entra agua. No lo entiendo y tampoco hago el esfuerzo por admitirlo. Simplemente me voy.
Quizás por torpeza emocional. Seguro que por torpeza emocional. Por torpeza emocional.